Las rayas y la puntuación de los diálogos

Para contar una historia existen solo dos discursos: el del narrador y el del personaje. Es decir, o habla el narrador o hablan los personajes. No hay más. Con el narrador, el autor informa los acontecimientos, construye un marco de referencia (escenarios, coordenadas temporales, acciones, etc.), procedimiento cuya mayor complicación es la de componer un relato visible que se proyecte en la mente del lector como si fuese una película. Con el segundo discurso, el del personaje, es más sencillo que el lector participe y se ponga en situación; pero, para dotarlo de naturalidad y verosimilitud, el procedimiento es mucho más complicado.

«[…] o se cuenta directamente, como autor -el procedimiento más difícil-, o se los pone en boca de tal personaje, muchísimo más fácil, pero mucho más engorroso». (Joseph Conrad, A Personal Remembrance, Ford Madox Ford, 1924)

El diálogo —lo que dicen y cómo dicen— es una de las herramientas básicas para mostrar un personaje. Sin embargo, es un recurso técnico tan complejo y exigente, que en la literatura abundan los personajes mudos. Recibo muchos trabajos de corrección en los cuales hay que reelaborar los diálogos para dotarlos de verosimilitud, oportunidad, significación, adecuación al entorno y a los personajes, fluidez, además de la revisión ortográfica.

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Las rayas y la puntuación de los diálogos

La primera aclaración es que en los diálogos no se usa guion, se usa raya. La RAE lo define así (link):

Signo de puntuación representado por un trazo horizontal (—) de mayor longitud que el correspondiente al guion (-),con el cual no debe confundirse.

Dicha raya se denomina Em Dash, y se introduce mediante el atajo de teclado [Alt+0151]. En ordenadores portátiles sin teclado numérico es más complicado, pero tanto Word como Open Office Write tienen la opción Insertar> Símbolo ().

Néstor Belda │ Escritura Creativa: Los diálogos
Em Dash en Word: [Alt+0151] o Insertar>Símbolo.

En Word es posible crear un atajo clicando en [Teclas] en el cuadro de diálogo de Insertar>Símbolo. Yo tengo asignada [Ctrl+-].

Néstor Belda │ Escritura Creativa: Los diálogos
Em Dash en Open Office: [Alt+0151] o Insertar>Símbolo o [–].

En Open Office Writer hay que teclear dos veces guion [–] y luego espacio.

En el discurso narrativo —o en cualquier texto—, las rayas se utilizan para encerrar aclaraciones o incisos, como si fueran paréntesis.

Susana (dijo Manuel) fue a cenar con sus amigas al Club de Campo.

Susana —dijo Manuel— fue a cenar con sus amigas al Club de Campo.

En un diálogo funciona del mismo modo.

—Susana —dijo Manuel— fue a cenar con sus amigas al Club de Campo.

Veamos ahora siete normas básicas para entender el uso de las rayas y la puntuación en los diálogos.

Primero

Todos los diálogos comienzan con la misma sangría de primera línea de los párrafos. Se abre con una raya e inmediatamente y sin dejar espacio, se escribe el parlamento[1].

Correcto

—No, mujer, me la ha dado la Lola, la mujer del Jerónimo.

Incorrecto

—  No, mujer, me la ha dado la Lola, la mujer del Jerónimo.

¡Cuidado! ¡Warning! El autocorrector de los procesadores de textos, cuando el parlamento comienza con signos de interrogación (¿) o de exclamación (¡), insisten en que dejes un espacio. No le hagas caso: es incorrecto.

Si no hay inciso del narrador, se pone punto y aparte.

Segundo

Ahora agregamos un inciso del narrador. Después del parlamento del personaje, SIEMPRE (pero siempre siempre, ¿vale?) va espacio, luego la raya e inmediatamente y sin dejar espacio, el inciso. Si el personaje no continúa el parlamento, punto y aparte. No se pone rayaNo se pone rayaNo se pone raya.

Correcto

—Sí, en la obra de la calle Verdeguer —dijo Rosario mientras llenaba la taza.

Incorrecto

—Sí, en la obra de la calle Verdeguer—dijo Rosario mientras llenaba la taza.

—Sí, en la obra de la calle Verdeguer— dijo Rosario mientras llenaba la taza.

—Sí, en la obra de la calle Verdeguer — dijo Rosario mientras llenaba la taza.

 Tercero

Cuando el inciso del narrador se introduce con un verbo de habla (decir, preguntar, susurrar, mentir, farfullar, expresar, replicar, gritar, afirmar, añadir, terciar, etc.), SIEMPRE (pero siempre siempre, ¿vale?) comienza con minúscula, incluso en los casos de cierre con signos de exclamación o interrogación, o puntos suspensivos (que son tres y solo tres), que equivalen al punto. ¡Cuidado! ¡Warning! Los procesadores de textos que suelen indicar error, pero los equivocados son «ellos».

Correcto

—Ramón Recabarren, ra-re-rre, Erre. ¿Entiende? ¿Tiene o no? —dijo y sonreí.

—Mira, Lau, lo que te he traído —dijo posando los lirios amarillos en su regazo.

Incorrecto

—Ramón Recabarren, ra-re-rre, Erre. ¿Entiende? ¿Tiene o no? —Dijo y sonreí.

—Mira, Lau, lo que te he traído —Dijo posando los lirios amarillos en su regazo.

 Cuarto

En cambio, si el inciso del narrador es una frase sin ninguna relación directa con el parlamento del personaje (descripción, acción, gesto, etc.), hay que introducirlo con mayúscula. En este caso, el parlamento debe terminar con punto o signo que cumpla su función (¿ ! …).

Correcto

—Un poco más a tu derecha. —Me moví un poco, ella torció la cabeza.

Incorrecto

—Un poco más a tu derecha —me moví un poco, ella torció la cabeza.

—Un poco más a tu derecha. —me moví un poco, ella torció la cabeza.

—Un poco más a tu derecha —Me moví un poco, ella torció la cabeza.

Si luego del inciso del narrador no hay parlamento, se pone punto y aparte, como en el ejemplo anterior. No se pone rayaNo se pone rayaNo se pone raya.

Quinto

Pero si resulta que tenemos un personaje charlatán que quiere seguir hablando, cuando acaba la intervención del narrador, inmediatamente y sin dejar espacio, se debe poner otra raya y, a continuación (a con-ti-nua-ción, nunca antes), el signo de puntuación que corresponda (punto, coma o punto y coma) y el parlamento del personaje. Perdonen que lo repita: Los incisos del narrador, pegaditos a las rayas, igual que cuando encerramos una aclaración entre paréntesis, para distinguir lo que dice el personaje de lo que acota el narrador.

Correcto

—¿Puedo? —dijo Ivana, señalando el escritorio—. Dejaré todo como está…

Incorrecto

—¿Puedo? —dijo Ivana, señalando el escritorio.— Dejaré todo como está…

—¿Puedo? —dijo Ivana, señalando el escritorio. Dejaré todo como está…

La prueba del algodón es quitar el inciso para verificar si la frase continúa siendo gramaticalmente correcta.

—¿Puedo? —dijo Ivana, señalando el escritorio—. Dejaré todo como está…

Prueba

—¿Puedo? Dejaré todo como está…

Usaremos dos puntos a continuación de la raya de cierre cuando el inciso del narrador anuncia la continuidad del parlamento del mismo personaje.

—Sí, lo recuerdo —dijo Ivana, con una sonrisa melancólica. Bebió, paladeó y luego dijo—: Delicioso.

Sexto

Si se diera el caso de que en un diálogo se citara otro diálogo, se debe anteponer una comilla latina de cierre (» [Alt+175] o Insertar>Símbolo) a la raya del diálogo citado.

—Estuve en la casa de Juan y escuché esta conversación:

»—¿La RAE recomienda utilizar las comillas latinas? —dijo Elena.

»—Sí —respondió Juan—, y reservar la otras para otras funciones.

Séptimo

Si el parlamento del personaje es tan extenso que requiere varios párrafos, a partir del segundo (y los sucesivos), debe anteponerse comilla latina de cierre (»). El siguiente ejemplo es de «La noche de los dones», de El libro de arena, de Jorge Luis Borges:

—No acabo de entender lo de los arquetipos platónicos. Nadie recuerda la primera vez que vio el amarillo o el negro o la primera vez que le tomó el gusto a una fruta, acaso porque era muy chico y no podía saber que inauguraba una serie muy larga. Por supuesto, hay otras primeras veces que nadie olvida. Yo les podría contar lo que me dejó cierta noche que suelo traer a la memoria, la del treinta de abril del 74.

»Los veraneos de antes eran más largos, pero no sé por qué nos demoramos hasta esa fecha en el establecimiento de unos primos, los Dorna, a unas escasas leguas de Lobos. Por aquel tiempo, uno de los peones, Rufino, me inició en las cosas de campo. Yo estaba por cumplir mis trece años; él era bastante mayor y tenía fama de animoso. Era muy diestro; cuando jugaban a vistear el que quedaba con la cara tiznada era siempre el otro. […]

Con estos ejemplos básicos sobre el uso de las rayas y la puntuación de los diálogos, os aseguro que no tendréis problemas cuando pongáis a charlar a vuestos personajes, al menos en el aspecto gramatical.


[1] Los ejemplos, a excepción de los mencionados expresamente, han sido extraídos de Todas son buenas chicas o inventados.

Imagen destacada: Dogancan Ozturan, Unplash.

17 comentarios en “Las rayas y la puntuación de los diálogos

  1. El lado bueno es que el artículo es perfecto y aprendí mucho. El malo es que descubrí que lo hacía todo mal D:
    Gracias.

  2. ¡Hola!
    Efectivamente el artículo está genial (¡enhorabuena!) y me ha aclarado muchas cuestiones, pero a mí me sigue quedando una duda…, a ver si me puedes echar una mano.
    Tengo claro (creo) lo de la mayúscula y la minúscula según si el verbo es de habla o no, sin embargo, ¿qué ocurre si, en el caso de que no fuera un verbo de habla, el personaje siguiera hablando. El ejemplo que pones en el punto cuarto termina con la intervención del narrador, pero ¿y si el personaje continuara su parlamento?
    No sé si me estoy explicando… Te tomo prestado el ejemplo:
    —Un poco más a tu derecha. —Me moví un poco, ella torció la cabeza–. Justo ahí, perfecto.
    Imaginemos que, tal y como yo he hecho con tu ejemplo, el parlamento del personaje continuara con “Justo ahí, perfecto” en lugar de terminar con “ella torció la cabeza” (intervención del narrador), ¿en ese caso, qué reglas de puntuación y mayúsculas y minúsculas se sigue? ¿Se hace como yo he propuesto, es decir, con una raya a continuación de “cabeza”, punto (o cualquier otro signo de puntuación) y continuamos con la intervención del personaje en mayúscula o minúscula según lo exija el signo de puntuación que le precede?
    ¡Muchas gracias!

    1. Hola, Carmen:

      El ejemplo que has puesto es correcto, excepto en la raya de cierre, que debe ser más larga.
      La intervención del narrador SIEMPRE va encerrado entre las rayas (bien pegaditas). Si el parlamento del personaje continúa, luego de la última raya se pone el signo de puntuación que corresponde y lo que dice el personaje.
      Muchas gracias a ti por el comentario.
      Un abrazo.

  3. Hola, Néstor, yo tengo el problema de tener un portátil sin teclado numérico. Si uso Writer de LibreOffice ¿qué debo hacer para escribir sin tediosos cortaypegas las rayas de diálogo y las comillas latinas?

    1. Hola, Alberto:

      En Oficce Writer, para la raya de diálogo, solo tienes que presionar dos veces el guión corto y a continuación la barra espaciadora, y automáticamente te lo convierte en raya (es lo que explico en el post).
      Para el caso de las comillas latinas, es un poco más complicado porque Oficce Writer no tiene la opción de asignar atajos de teclado para caracteres especiales. Pero hay una solución.
      Tienes que ir a Herramientas > Opciones de autocorrección > Opciones regionales y ahí tienes la opción para que te cambie automáticamente las comillas inglesas por comillas latinas. Espero que te funcione.
      Un abrazo.

  4. Hola, muchas gracias por este artículo, la entrada de la RAE para raya es específica, pero el artículo ha hecho didáctico y más claro el tema. Me queda una duda, ¿en el caso de versos o diálogos en que se quiera utilizar cambio de renglón es correcto seguir tal cuál estas indicaciones? Pongo un ejemplo inventado para explicarme:
    —Eres muy hermosa
    ―le dijo el gorrión,
    moviendo las alas con mucha ilusión.

    ¿Quedaría permitida otra posibilidad para destacar alguna parte del diálogo?
    Ejemplos:
    ―Eres muy hermosa―

    Le dijo el gorrión, moviendo las alas con mucha ilusión.

    ―¡Esto es dicha!―

    exclamó por fin, y las dudas quedaron atrás.

    1. Hola, Mel.
      El uso de las rayas es UNA de las formas de presentar los diálogos, y si decides hacerlo así, las normas son las explicadas en este artículo.
      No soy poeta, apenas si he escrito tres poemas en 40 años, y seguramente muy malos. Pero soy lector de poesía. Ahora bien, puedes presentar el diálogo como quieras, siempre que prevalezca la claridad. Sin embargo, si el poeta fuese yo, y solo por una cuestión de armonía visual, lo presentaría así:

      Eres muy hermosa,
      le dijo el gorrión,
      moviendo las alas con mucha ilusión.
      ¡Esto es dicha!,
      exclamó por fin,
      y las dudas quedaron atrás.

      Como ves, se entiende perfectamente que hay un diálogo, pero visualmente, al menos para mí, es diferente, más armónico.
      Un abrazo.

  5. Hola.
    Instructivo artículo. He descubierto que lo hacía casi todo bien, excepto un par de cosillas que me tocará corregir en todos mis escritos. Pero la cuestión es que la búsqueda que me ha traído hasta aquí no ha sido resuelta. Se trata de la puntuación cuando en el diálogo hay intervención del narrador entre preguntas y exclamaciones. Ahí va un ejemplo de mi duda, con las tres opciones que contemplo:
    1. —¿Cómo puedes hacer algo semejante? —preguntó incrédulo— ¿A caso te has vuelto loco?
    2. —¿Cómo puedes hacer algo semejante? —preguntó incrédulo—. ¿A caso te has vuelto loco?
    3. —¿Cómo puedes hacer algo semejante? —preguntó incrédulo.— ¿A caso te has vuelto loco?
    Personalmente uso la primera, pero recientemente me han asaltado las dudas.

    Gracias por toda esta información que pones al servicio de usuarios novatos como un servidor.
    ¡Saludos!

    1. Hola, Jorge.
      Que el inciso del narrador aparezca entre preguntas y exclamaciones no cambia en nada la norma del apartado “Quinto”. Por lo tanto, la opción 2 es la correcta. No sé si ese diálogo lo has sacado de algún texto tuyo, pero ten cuidado porque ese “acaso” se escribe todo junto.
      Un abrazo.

      1. Muchas gracias por tu respuesta, duda resuelta. Y gracias por el aviso sobre el ‘acaso’, me di cuenta del error justo después de publicar el comentario.
        ¡Saludos!

  6. ¡Hola! Muy buen tu explicación, ¿pero podrías decirme si esto que escribí está bien?

    Diálogo:

    —¡Ma! —¡mirá!—. ¡Un libro de Anatomía!—. Le dije emocionado.
    —¿Querés vicharlo? —dijo en un tono en el que ya conocía cuál era mi intención.
    —¡Sí!

    Otro:

    —Dejá, dejá; no lo podemos llevar —dijo mi madre.
    —¿Para qué específicamente querías el libro? —me dijo el hombre.
    —Me gusta la Biología—. Le dije con la cabeza hacia abajo y una voz de tristeza.
    —Yo era igual que vos; me encantaba la Química. Siempre quise comprarme libros de eso, pero nunca pude por los escasos recursos de mi madre y por todos los hermanos que éramos—. Por eso no voy a dejar que te pase lo mismo que a mí— mirá qué estoy haciendo: vendiendo libros cuando lo que siempre quise era ser químico y trabajar en grandes laboratorios—.

    Desde ya, muchas gracias.

    1. Emanuel, te dejo la forma correcta. Compará las diferencias y releé el artículo, allí está todo lo que necesitás saber sobre la gramática de los diálogos.

      Diálogo 1:

      —¡Ma! ¡Mirá! ¡Un libro de Anatomía! —le dije emocionado.
      —¿Querés vicharlo? —dijo en un tono en el que ya conocía cuál era mi intención.
      —¡Sí!

      Diálogo 2:

      —Dejá, dejá; no lo podemos llevar —dijo mi madre.
      —¿Para qué específicamente querías el libro? —me dijo el hombre.
      —Me gusta la Biología —le dije con la cabeza hacia abajo y una voz de tristeza.
      —Yo era igual que vos; me encantaba la Química. Siempre quise comprarme libros de eso, pero nunca pude por los escasos recursos de mi madre y por todos los hermanos que éramos. Por eso no voy a dejar que te pase lo mismo que a mí. Mirá qué estoy haciendo: vendiendo libros cuando lo que siempre quise era ser químico y trabajar en grandes laboratorios.

      Un abrazo.

  7. ¡Muchas gracias por tomarte el tiempo de responderme y ayudarme! Aunque con tus correcciones, me quedó una duda. En “—Me gusta la Biología —le dije con la cabeza hacia abajo y una voz de tristeza.”, ¿va con minúscula «le»? Entonces no son solo verbos…

    ¡Saludos!

    1. Hola, Emmanuel:
      No entiendo muy bien a qué te refieres con «Entonces no son solo verbos…». Intuyo que se debe a que el inciso indicado no empieza con un verbo.
      Veamos:
      1. Es muy importante comprender lo que leemos. En el punto Tercero no dice «empieza con», sino que «Cuando el inciso del narrador se introduce con un verbo de habla…». «Introducir», según la 2ª acepción de la RAE es «Meter o hacer entrar algo en otra cosa». Es decir, «se introduce con un verbo de habla…» no significa que el inciso deba de empezar con un verbo de habla.
      2. El punto Cuarto complementa el Tercero y dice «si el inciso del narrador es una frase sin ninguna relación directa con el parlamento del personaje…».
      3. El pronombre personal «le» no afecta a la relación directa que existe entre el parlamento y el inciso del narrador.
      Un abrazo.

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