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Tema, argumento y trama

Un escritor puede comenzar a escribir una historia (cuento o novela) de muchas maneras. La primera es dejarse llevar por la propia historia, sin planificación y con la única ayuda de una brújula interna que, parafraseando a Stendhal, empuja las ideas. La segunda es planificar todo concienzudamente, y aferrarse a esa guía. La tercera, cuarta, quinta… son las infinitas combinaciones posibles de ambas, es decir, planificando pero con cierto margen de flexibilidad, como lo hacen la mayoría de los escritores.

El autor debe tener claro qué son el tema, el argumento y la trama Clic para tuitear

Sea cual sea el método que se adopte, hay tres aspectos que, antes de empezar a escribir, el autor debería tener bastante claros: tema, argumento y trama. Supongo que la expresión bastante claros resulta un tanto desconcertante, pero tiene su explicación. A veces ocurre que la inspiración nos trae una frase o una imagen con la cual empezar una historia y el tema, el argumento y la trama son una intuición que se consolida a medida que avanza la escritura. Pero eso, antes o después, debe ocurrir porque si no la historia andará a la deriva sin mayor sentido ni provecho.

¿Cuál es el tema?

Tema, argumento y trama

Curiosos óleo 50×60, de Miecislao Dola

Hace poco una amiga escritora me comentó que tenía en la cabeza una idea para un cuento. Le pregunté cuál era el tema y me hizo una síntesis de la historia. Entonces le dije que ese era el argumento pero que lo que importaba era el tema, la tierra firme sobre la cual construiría todo el relato.

El tema es el asunto del que trata la historia, el fondo, el hueso que estará presente en todo su desarrollo. Lo que una madre es capaz de hacer por sus hijos. Las consecuencias emocionales de las mentiras. La falta de libertad de expresión en un país bajo una dictadura militar. Las consecuencias psicológicas del incesto. El amor prohibido (Romeo y Julieta). La envidia y los celos (Blancanieves).

«[…] otra cosa muy importante también que es Al querer contar algo sobre ciertos temas; sabemos perfectamente que no existen más que tres temas básicos: el amor, la vida y la muerte. No hay más, no hay más temas, así es que para captar su desarrollo normal, hay que saber cómo tratarlos, qué forma darles; no repetir lo que han dicho otros». El desafío de la creación, Juan Rulfo.

El argumento

El argumento es el conjunto de acciones que realizan los personajes en el desarrollo de la historia, dispuestas en orden cronológico (había una vez un señor que hizo esto, y luego aquello, y después esto otro, y al final pasó esto), y sin relaciones causales. Por ejemplo: Dos hermanos son abandonados en el bosque por sus padres. Se pierden, encuentran una casita de chocolate y se quedan a vivir con su dueña, una anciana que resulta ser una bruja que encierra al niño y lo engorda para comérselo, mientras la niña tiene que hacer tareas de la casa. Pero los niños logran engañar a la bruja, y consiguen huir y encontrar el camino para reunirse con el padre. (Hansel y Gretel, Hermanos Grimm.)

La trama

A partir del argumento (sucesión en orden cronológico de los hechos, sin relación causal), elaboraremos la estructura de la historia, es decir, la trama: la forma en que presentaremos los hechos, que puede coincidir o no con el orden cronológico del argumento, y sus relaciones causales.  La trama impone la estructura del relato, desde la cantidad y extensión de los capítulos de una novela, hasta las anacronías: el relato puede empezar por el principio (ab ovo), por el medio (In media res), por el final (In extrema res), contener retrospecciones (analepsis o flash back), o prospecciones (prolepsis o flash foward). La elección de la estructura no es, de ningún modo, algo intrascendente. Por el contrario, en ella nos jugamos captar o no la atención del lector, y esto debe ocurrir desde las primeras líneas del relato.

Entre las definiciones de trama de la Real Academia Española, encontramos dos especialmente útiles:

1.     Conjunto de hilos que, cruzados y enlazados con los de la urdimbre, forman una tela.

Una novela es un tejido de historias que se cruzan y enlazan, un mundo compuesto de personajes que se interrelacionan,  y un hilo o historia principal y varias subtramas, pero que aportan significación a la principal. En cambio, el cuento teje dos historias, una superficial, y otra secreta o subterránea que emerge en el desenlace.

2.      Disposición interna, contextura, ligazón entre las partes de un asunto u otra cosa, y en especial el enredo de una obra dramática o novelesca.

Los cuatro elementos que sostienen la estructura narrativa son los personajes, el espacio, el tiempo (con sus anacronías y con el uso de las unidades narrativas), y la focalización (el punto de vista del narrador). Al margen de la estructura de introducción, nudo y desenlace, la trama se construirá de acuerdo a la disposición de estos elementos y la relación que se establezca entre ellos. De ese modo, el espacio contribuirá a la construcción de los personajes, a la creación de la atmósfera, entre otras funciones. La unidades narrativas regularán el ritmo, omitirán hechos sin significación y, en su caso, crearán suspense. El narrador aportará la voz adecuada al relato y el enfoque y nivel de información.

La trama impone la estructura de la historia y las relaciones causales. Clic para tuitear

Uno de los problemas más recurrentes en los escritores en ciernes es que en lugar de mostrar la trama, explican el argumento o no objetivan el tema, y esto es lo más alejado de la construcción de una vivencia emocional para el lector. Pero eso, es otra historia.

Puedes leer también «Argumento y trama, el corazón del proceso creativo»


Imagen destacada: Skyler Smith, Unsplash.

23 comentarios en «Tema, argumento y trama»

  1. Excelentes ejemplos y perfectamente explicados
    Gracias, Nestor. Me funcionan en mi clase con tus créditos correspondientes.
    Saludos.
    Elías

    1. Hola, Jhon:
      EL tema de «La continuidad de los parques» sería la fusión de la realidad y la ficción a través de la lectura, un asunto sobre el cual Cortázar habló mucho: la implicación del lector en la obra literaria.
      Un abrazo.

  2. Gracias, me a servido bastante tus explicaciones, sencillas y practicas. sólo me falto encontrar la fecha de cuando publicaste esto para poder anexarlo de forma completa a la biografia de mi trabajo.

  3. Buen desarrollo del Blog. Breve y claro el material propuesto. De gran utilidad para cualquier escritor.

  4. Me gustó mucho el artículo, pero creo que se debe aclarar que el asunto es más específico que el tema.
    El amor es el tema, el asunto puede ser: El amor filial, El amor en los adolescentes, Consecuencias del amor en nuestro estado físico y emocional
    El hábito de fumar puede ser un tema, pero el asunto es mucho más específico: Consecuencias económicas por el habito de fumar.
    El amor filial el tema; el amor de madre, el amor de hermanos, los asuntos.

    1. Hola, Rita:
      Te confieso que odio tener que corregirte, pero debo defender la solidez de mi artículo y, en consecuencia, de mi profesionalidad.
      Lo que propones en tu comentario deriva de un problema de escasez de vocabulario. Las siguientes son las definiciones de “tema” según la RAE:

      1. m. Proposición o texto que se toma por ASUNTO o materia de un discurso.
      2. m. ASUNTO o materia de un discurso.
      3. m. ASUNTO general que en su argumento desarrolla una OBRA LITERARIA. El tema de esta obra son los celos.

      Y si buscas la definición de “asunto”, te encontrarás con esto.

      1. m. Materia de que se trata.
      2. m. TEMA o argumento de una OBRA LITERARIA o artística.

      Es decir, el ASUNTO no es una subclase del TEMA.
      En todo caso, existen TEMAS o ASUNTOS GENERALES, el amor, la vida y la muerte, tal y como los definió Juan Rulfo en una entrevista. Obviamente, cada autor profundizará el TEMA o ASUNTO para adaptarlo a la SINGULARIDAD de su historia. En los ejemplos que puse en el articulo no propongo “las mentiras” como TEMA o ASUNTO, sino algo más específico: “Las consecuencias emocionales de las mentiras”. Tampoco propongo “la libertad de expresión”, sino “la falta de libertad de expresión en un país bajo una dictadura militar”.
      Un saludo.

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