El poema sin lector es inconcebible

Al igual que en la Poesía, abordar y, más aún, profundizar el ámbito de definiciones y referencias conceptuales a cerca del Arte, no es tarea fácil. En cambio, sí podemos pensar en aquellos tópicos u objetos de reflexión sobre lo que representa, conforma y transmite su universo.

El Arte, en sus diversas manifestaciones, implica una actividad. Según Martín Soria, Involucra a un creador originario y a una obra originada; a un propósito —necesidad, el interés o el deseo por hacer— y a un resultado u obra realizada. «Actividad es sinónimo de relación, y relación es consecuencia de un dar algo y recibir algo».

El Arte es producto de un acto o expresión emocional, entendiendo emoción como la capacidad sensible del hombre que le permite captar las necesidades y retribuciones del objeto. «La necesidad por crear se satisface con la obra creada. Esto determina al arte como actividad emocional» [1]

El poema sin lector es inconcebible

Paul Valery se refiere al germen de la producción artística (que nace de la sensibilidad del creador-artista), de esta manera:

«…ninguna “idea” que pueda despertar en nosotros, ningún acto que nos sugiera, ni la termina ni la agota: por mucho que respiremos una flor que armoniza con el olfato, no podernos acabar con ese perfume cuyo goce reanima la necesidad; y no hay recuerdo, ni pensamiento, ni acción, que anule su efecto y nos libere exactamente de su poder. He ahí lo que persigue quien quiere hacer obra de arte.»[2]

El Arte involucra creación. Algunos autores afirman que la producción artística es el resultado de un proceso que irrumpe de la nada, pero la «nada» es la ausencia de todo. Si consideramos que todo aquello que el artista crea, contiene energía, no puede entenderse la creación artística como algo que surge de la nada.

Martin Heidegger se refiere a la poiesis (creación) como iluminación, utilizando este término en su sentido más amplio. Este filósofo contemporáneo explica la poiesis como «el florecer de la flor, el salir de una mariposa de su capullo, la caída de una cascada cuando la nieve comienza a derretirse». Mediante las dos últimas analogías, Heidegger revela el momento de éxtasis producido cuando algo se aleja de su posición como una cosa para convertirse en otra. Recordemos que Platón había definido a poiesis como «la causa que convierte cualquier cosa que consideremos de no-ser a ser».

El Arte es un mediador entre el creador y el mundo exterior by @ALONDRASUR Clic para tuitear

El Arte es un mediador entre el creador y el mundo exterior. El artista explora, durante su proceso de creación, en búsqueda de un «valor» que es el atributo o cualidad que reconoce quien lo aprecia, es decir, el receptor. Creación y apreciación forman un vínculo indisoluble, ya que imposible despegar la una de la otra.

A propósito de esto último, podemos considerar que obra literaria se sitúa entre un polo artístico (que alude al texto creado por el autor) y otro estético (relacionado con la realización concreta que hace el lector) y que por lo tanto, la obra existe desde el instante en que ambos polos entran en contacto.

El texto sólo existe en la medida en que es leído, de manera que lector y autor participan en un mismo juego imaginario.[3]

Ángel González, en declaraciones realizadas en 1987, señaló:

«… la poesía es una actividad colectiva. El poema sin lector es inconcebible, no existe. El poema necesita al lector para ser, para terminarse, para hacerse del todo… El autor del poema lo que hace es una propuesta, un texto; y esa propuesta o ese texto exige la respuesta del lector.” [4]

María Mónaco, profesora del Curso de Escritura Poética

Fotografía:  , Unsplash.


[1] Artículos de Martin Soria”. http://es.slideshare.net/academiamartinsoria/articulos-de-martn-soria

[2] Valéry, Paul: Teoría poética y estética. [© Editions Gallimard, París, 1957]. Editorial Visor. Madrid, España, 1990.

[3] Fuente: https://peripoietikes.wordpress.com/tag/iser/

[4] “El poeta y el crítico” en VVAA, Angel Gonzalez verso  a verso: Oviedo: Caja de Ahorro de Asturias, 1987, pp 52. Libro Homenaje, 5.

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