Mireya Alcaraz: La capacidad de extrañamiento

Mireya Álcaráz tiene dieciséis años y es escritora. La conocí cuando tenía catorce y, desde entonces, la he adoptado literariamente, del mismo modo que en mi adolescencia me adoptó don Américo Calí. Sin más preámbulos, los dejo con su nuevo artículo, «La necesidad de escribir».

¿Has pensado en los que irán ahora a dormir en nuestra cama? ¡Qué poco sospecharán lo que han visto! ¡Sería bonito escribir la historia de una cama! Así, en cada objeto vulgar hay maravillosas historias. Cada adoquín de la calle tiene quizá su lado sublime.
Gustave Flaubert. 8ª carta a Louise Colet.

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Autopublicación: Sobre escritores y buscadores de oro

El 14 de octubre de 2014, Mercedes Pinto publicó en su blog un artículo en el cual exponía su decisión de recurrir a la autopublicación. Viniendo de una autora con tanta experiencia, nos invita a reflexionar. Tengo claro que Mercedes no es una autora más de los muchos (muchísimos) que pululan por las redes con su etiqueta de escritor. El sentimiento de Mercedes es, de algún modo, el mismo que se repite en muchos escritores y que, aun así, no mezquinamos esfuerzos por puro amor a la literatura. (más…)

Mireya Alcaraz: Me encantan esos tachones

En este post (Link) les presenté a Mireya Alcaráz (escritora, 14 años), y les informé que iría publicando sus progresos. Pero luego lo pensé mejor: ¿Por qué no dejar que ella misma se exprese y tenga contacto con sus futuros lectores? Así que he decidido incorporarla como bloguera de El narrador, hasta que ella considere que es hora de tener su propio espacio. A continuación, su primera entrada.

Espero que la disfrutéis.

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Mireya Alcaráz, 14 años, escritora

En el mes de julio, María de Alicante me compró un ejemplar de Todas son buenas chicas. Unos minutos después, luego de haber leído en la solapa que yo imparto cursos de técnicas narrativas, se volvió para comentarme que su hija Mireya, de catorce años, escribía y leía mucho, y que a ella le parecía que lo hacía muy bien. Lo que a continuación me pidió fue que le recomendara lecturas y qué hacer para ayudar a su hija. Entonces recordé mis comienzos, y lo importante que fue para mí conocer a don Américo Cali (que comento en este Link), y, entonces, escribí en un papel mi correo electrónico y le dije que me enviara un relato.

El 4 de agosto, un mes más tarde, recibí este email:

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Escribir desde la fragilidad del oficio

Treinta o cuarenta años atrás, publicar un libro era un hecho relevante, pero ahora es solo un trámite y, si es en papel, algo de dinero. Hace unos meses estuve en la presentación de la novela de una escritora amiga, la periodista Mónica Mira Garcés (Link). En ese acto, Mónica dijo que ella solo había escrito una novela y que eso no era importante. Lo dijo en otro contexto y por otras razones. Lo cierto es que yo he escrito un libro, pero es uno más de los 79.000 que se publicarán en 2014 (basándome en las cifras del 2013, según el Instituto Nacional de Estadísticas). Esa cantidad no incluye los libros digitales, que fácilmente se pueden publicar en plataformas como Amazon, y con los cuales estimo que podríamos hablar de unos 120.000 títulos, o más. La verdad es que escribir un libro y publicarlo, actualmente, es muy sencillo, a pesar de que escribir literariamente no lo es. Y yo me pregunto, ¿cuántos autores tienen el sentimiento de la fragilidad del oficio de escritor que tengo yo? (más…)

Juegos del lenguaje

Observo en Internet, en blogs y redes sociales, una proliferación de consejos de escritores experimentados destinados a escritores en ciernes. Algunos se refieren a la escritura propiamente dicha, es decir, uso de adverbios, de adjetivos, la extensión de las frases, el uso de la voz pasiva, gramática en general. Otros apuntan más a las técnicas y recursos literarios: diálogos, personajes, desbloqueo de la página en blanco, temas que suelen estar incluidos en los programas de cualquier curso o taller. Toda esa prodigalidad es de agradecer por lo útiles que resultan para cualquier escritor. Sin embargo, ¿es suficiente? (más…)

La trama y la vivencia del lector

En mi artículo anterior, Tema, argumento y trama, desarrollé una introducción muy breve sobre la forma de planificar la escritura de una historia y, a continuación, me centré el objetivo del artículo.

Es realmente curioso que todos los comentarios que recibí, en el blog antiguo y en las redes sociales, se centraran en el asunto de la introducción. Ninguno hizo referencia al tema principal. Es posible que el artículo estuviese mal enfocado, pero lo cierto es que, tanto en los talleres que imparto como en la lectura de narraciones de escritores en fase de formación, los principales defectos que advierto es la falta de objetivación del tema, escrituras que se limitan a explicar el argumento y tramas escasamente desarrolladas.

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Un relato dedicado a don Américo Calí: capitán de ruiseñores

Conocí a don Américo Calí la tarde de un miércoles de mediados de 1978.

Dos años antes de aquel día, leí por primera vez «El milagro secreto», un cuento de Jorge Luis Borges, incluido en Ficciones, y al día siguiente, con catorce años, hice dos cosas: escribí mi primer relato, y comencé mis incursiones semanales por Chimirka, una librería de usados de la calle Garibaldi casi esquina San Juan, en la lejana provincia de Mendoza, Argentina. (más…)

Clarice Lispector y la palabra como carnada

Hoy quiero volver sobre una frase de Clarice Lispector, extraída de Notas sobre el arte de escribir:

«Escribir es usar la palabra como carnada, para pescar lo que no es palabra. Cuando esa no-palabra, la entrelínea, muerde la carnada, algo se escribió. Una vez que se pescó la entrelínea, con alivio se puede echar afuera la palabra.» (más…)

Leer la mayor cantidad de literatura buena. ¿Nada más?

Hoy quiero referirme las palabras de Hanif Kureishi, el autor de El buda de los suburbios, citada en el artículo de Andrés Hax, «El fraude de los talleres literarios»:

Si quieres escribir lo que tendrías que estar haciendo es leer la mayor cantidad de literatura buena que puedas, por años y años, en vez de malgastar la mitad de tu carrera universitaria escribiendo cosas que no estás listo para escribir. (más…)