Construir personajes literarios

Si algo me ha enseñado este impulso de querer contar historias es a respirar, contemplar y luego escribir. Pero no de cualquier modo:

Respirar para tener conciencia de que ser escritor no nos hace ajenos a la vida.

Contemplar es percibir y escudriñar nuestro entorno.

Escribir es construir la metáfora de aquello que nos inquieta. (más…)

La-concisión-es-inmanente-a-la-narrativa

La concisión en la narrativa

La concisión es «inmanente» a la narrativa

Podría haber escrito «esencial», pero inmanente, según la RAE, significa «que es inherente a algún ser o va unido de un modo inseparable a su esencia, aunque racionalmente pueda distinguirse de ella». ¿Adviertes la diferencia? Pues, eso es precisión.

También podría haber escrito:

«Concisión es un aspecto relevante de la escritura narrativa en tanto constituye un atributo inseparable de su esencia.»

Pues, aunque la frase está bien, tanto en la redacción como en la exposición, eso no es concisión. (más…)

Cuáles son los límites de los géneros literarios

En uno de mis últimos artículos dije que una novela, de cualquier género, es una larga metáfora de las inquietudes del autor. Los límites de los géneros literarios —o los supuestos límites—, se difuminan ante la universalidad de los temas que tratamos los escritores cuando contamos nuestras historias. Por ejemplo, la lucha entre el bien y el mal existe tanto en la vida real como en una historia de ciencia ficción, de terror o en una novela negra. Lo que conecta un relato de ciencia ficción con la realidad es que los personajes pueden ser mutaciones intergalácticas de las mantícoras, pero los conflictos a los que se enfrentan son tan humanos como los de Madame Bovary, Leopold Bloom o el vecino de 4to B. Por eso, una novela es una metáfora de las inquietudes del autor, pero también de la realidad. En ese sentido, ningún género escapa de esos atributos realistas. (más…)

Metaficción: 4 formas de resolver problemas narrativos

Voy a hablar de metaficción y de una aparición creativa ocurrida un día de esos que amanece soleado pero uno anda nublado.

Estoy a pocos meses de una mudanza y, como ya sabréis, las mudanzas sirven para muchas cosas, entre las cuales está la oportunidad de eliminar todo aquello que suponga un síntoma incipiente del Síndrome de Diógenes. En esas labores previas de seleccionar y desechar, apareció una nota del 3/11/2003 que dice, textualmente:

Con el buen día que hace y yo nublado. No tienes ni puta idea de lo que le pasa a Gabriela.

Luego vienen otros apuntes y un diálogo autorial con Gabriela, la coprotagonista de un relato inédito, y una nota especial: «como las cartas a Colet». Así nació mi costumbre de usar la metaficción, fuera de la obra literaria, como estrategia para resolver algunos problemas narrativos. Eso es lo que voy a explicar.

Pero, antes, vamos a ver qué es eso de la metaficción. (más…)

6-reflexiones-para-entender-tus-herramientas-de-escritor

6 reflexiones para entender tus herramientas de escritor

Herramientas de escritor. Cuando pienso en ellas, imagino donuts.

Vivo en un pueblo pequeño de la costa mediterránea. Hay varias panaderías; dos de ellas hacen unos donuts que, puestos uno al lado del otro, son idénticos. Pero no saben igual. De hecho, mi familia siempre me recuerda que compre «los de la Moni». Con toda seguridad, en ello influirá la calidad de los ingredientes, la forma de mezclarlos, el modo de amasar, el leudado, el tiempo y la temperatura del horneado, la experiencia y, lo más importante, el toque personal del pastelero. (más…)

Estilo literario: Evita estos cuatro registros

Cada vez que oigo, escucho, leo o escribo «estilo literario» no puedo evitar el recuerdo de la frase de Gardner Botsford: «Los malos escritores hablan del inviolable ritmo de su prosa». La búsqueda de un estilo literario que nos diferencie del resto de escritores no se trata de andar inventando originalidades nunca escritas, sino de encontrar la naturalidad de la voz propia. En esa búsqueda interviene la honestidad. ¿Qué es esto? Pues, por dar un ejemplo, no andar buscando sinónimos ampulosos para adornar tu prosa.

Lo normal es que el escritor principiante trate de escribir según cierta difusa noción del lenguaje literario y, sin saberlo, su estilo personal acaba sumergido en un exceso de literatura. He leído muchos textos de escritores en ciernes cuyas redacciones eran irreprochables pero narrativamente ineficaces. Redactar bien no es lo mismo que escribir literariamente. Por eso, es conveniente conocer —y reconocer— los registros de escritura que restan fluidez y naturalidad a la narración,  y ver si el nuestro tiende a alguno de ellos. (más…)

Golpes de efecto en las atribuciones de los diálogos

Cuando Plinio Apuleyo Mendoza, en El olor de la guayaba, le preguntó que por qué le daba tan poca importancia a los diálogos, Gabriel García Márquez dijo: «Porque el diálogo en lengua castellana resulta falso». Alejo Carpentier, en Entrevistas (1985), opinó lo siguiente: «Para mí el diálogo, tal como podemos hallarlo en cualquier novela realista, es casi siempre artificial y ampuloso», y agregó que los diálogos novelísticos le horrorizaban porque no correspondían a ninguna realidad.

Como digo en este artículo, algunos de los consejos de escritores son verdades literarias universales (si es que existen), pero la mayoría son verdades personales, fruto de la experiencia o perspectiva del autor. Así que, con todo lo que admiro a Gabo y a don Alejo, en un acto de respetuoso atrevimiento, voy a decirles a estos próceres literarios que esas serán sus perspectivas. La literatura es, en definitiva, una representación cuya condición es la credibilidad, aunque vaya de orcos y de cuatrocientos siete elefantes voladores. Un diálogo debe parecerse a los que escuchamos en un bar, es verdad, pero nunca será real, y si está bien elaborado, el lector creerá en él del mismo modo que yo he creído en Frankenstein. (más…)

El poema sin lector es inconcebible

Al igual que en la Poesía, abordar y, más aún, profundizar el ámbito de definiciones y referencias conceptuales a cerca del Arte, no es tarea fácil. En cambio, sí podemos pensar en aquellos tópicos u objetos de reflexión sobre lo que representa, conforma y transmite su universo.

El Arte, en sus diversas manifestaciones, implica una actividad. Según Martín Soria, Involucra a un creador originario y a una obra originada; a un propósito —necesidad, el interés o el deseo por hacer— y a un resultado u obra realizada. «Actividad es sinónimo de relación, y relación es consecuencia de un dar algo y recibir algo». (más…)