Escribir es mi trabajo

Tuve una amiga —escritora, según dice de sí misma— que ya no me quiere, incluso creo que me odia. Ese camino hacia la destrucción de nuestra ¿amistad? comenzó cuando me pidió que diera mi voto a un relato suyo para ayudarla a ganar uno de esos concursos que se suelen organizar en las redes sociales. Pasados unos días, me preguntó que por qué no la había votado, y le dije que, primero, el relato era muy malo; segundo, que tenía muchos errores ortográficos y gramaticales; y tercero, que un concurso no debía ganarse por el voto de los amiguitos. (más…)

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La mala fama de la autopublicación

En este artículo sobre networking, Gabriella Campbell dice que «todos hemos ensayado nuestro discurso de aceptación del Nobel delante del espejo, todos». Bromas aparte [me niego a confesar mi casi casi], esa frase de Gabriella renovó una pregunta que me he hecho muchas veces:

¿Alguna vez un autopublicado accederá a un premio Nobel? (más…)

Luna Literaria, un proyecto editorial para nuevos talentos

Siempre digo que ante un proyecto existen infinitas razones para no ponerse manos a la obra y una sola para ponerse en marcha: Querer hacerlo. Sin acciones concretas, los proyectos son solo sueños, palabrear, aire contenido en pompas de jabón que, al final, se las lleva cualquier brisa, por tenue que sea. La palabra clave es «convicción», y es lo que nos ha movido a crear Luna Literaria.

Luna Literaria (LINK) es un proyecto editorial cuyo eslogan es «Iluminando talentos literarios». Algunos pensarán que es jactancioso, pero, en realidad, es toda una declaración de intenciones. Como en la buena narrativa, aquí no hay ninguna casualidad, solo causalidad. (más…)

Cuáles son los límites de los géneros literarios

En uno de mis últimos artículos dije que una novela, de cualquier género, es una larga metáfora de las inquietudes del autor. Los límites de los géneros literarios —o los supuestos límites—, se difuminan ante la universalidad de los temas que tratamos los escritores cuando contamos nuestras historias. Por ejemplo, la lucha entre el bien y el mal existe tanto en la vida real como en una historia de ciencia ficción, de terror o en una novela negra. Lo que conecta un relato de ciencia ficción con la realidad es que los personajes pueden ser mutaciones intergalácticas de las mantícoras, pero los conflictos a los que se enfrentan son tan humanos como los de Madame Bovary, Leopold Bloom o el vecino de 4to B. Por eso, una novela es una metáfora de las inquietudes del autor, pero también de la realidad. En ese sentido, ningún género escapa de esos atributos realistas. (más…)

Escribir con pasión pero sin esperanzas

Antecedentes:

El 22/9/2014 publiqué un post titulado «Los beneficios reales de mi libro» (Link), en la cual explicaba que «Desde que publiqué el libro, se han incorporado a mi cotidianeidad personas que, poco a poco, han ido conformando mi red de contención social, aquella que se pierde cuando, como lo hicimos Silvina (Link) y yo, se decide abandonar el país de origen».
Esa frase explicaría el porqué de la presencia de Leo Mazzola (escritor, Link), a Inma García Ros (reseñadora, Link), a María Bonmatí (18 años, reseñadora, Link) y a Mireya Alcaráz (15 años, escritora, Link), en la presentación de «Todas son buenas chicas» del sábado pasado,11/4, en la librería Pynchon&Co (Link) de Alicante. Era una forma simbólica de agradecer a todos los amigos que llegaron a mi vida a través de esos relatos, y que me han apoyado. (más…)

Las reseñas, los blogs y los filtros literarios

Hace unos días me reuní con Inma, la especialista en reseñas de Los libros de Dánae (Link). Yo había ido a recoger el dinero de los ejemplares vendidos en Librería Leo y llegué una media hora antes que ella. Mientras esperaba, contemplaba el océano de libros dispuestos en las estanterías, mesas, expositores, y meditaba, descorazonado, en las posibilidades de que un lector llegase a ver el mío, sobre todo cuando lo que había a la vista era el «pan caliente». Además, observaba la actitud de los clientes: todos, o casi todos, pedían obras según las siguientes motivaciones: (más…)

Cinco cosas que haría (o no) para promocionar un libro

Después de transcurrido un tiempo considerable desde la publicación de Todas son buenas chicas, creo que estoy en condiciones de discernir qué cosas no haría para promocionar un libro. Para ser honesto, los únicos parámetros de comparación que tengo para evaluar la marcha del libro son las experiencias de mis colegas, y que me indican que estoy por el buen camino, ya sea por los ejemplares vendidos como por el reconocimiento que estoy notando. (más…)

Autopublicación: Sobre escritores y buscadores de oro

El 14 de octubre de 2014, Mercedes Pinto publicó en su blog un artículo en el cual exponía su decisión de recurrir a la autopublicación. Viniendo de una autora con tanta experiencia, nos invita a reflexionar. Tengo claro que Mercedes no es una autora más de los muchos (muchísimos) que pululan por las redes con su etiqueta de escritor. El sentimiento de Mercedes es, de algún modo, el mismo que se repite en muchos escritores y que, aun así, no mezquinamos esfuerzos por puro amor a la literatura. (más…)

Escribir desde la fragilidad del oficio

Treinta o cuarenta años atrás, publicar un libro era un hecho relevante, pero ahora es solo un trámite y, si es en papel, algo de dinero. Hace unos meses estuve en la presentación de la novela de una escritora amiga, la periodista Mónica Mira Garcés (Link). En ese acto, Mónica dijo que ella solo había escrito una novela y que eso no era importante. Lo dijo en otro contexto y por otras razones. Lo cierto es que yo he escrito un libro, pero es uno más de los 79.000 que se publicarán en 2014 (basándome en las cifras del 2013, según el Instituto Nacional de Estadísticas). Esa cantidad no incluye los libros digitales, que fácilmente se pueden publicar en plataformas como Amazon, y con los cuales estimo que podríamos hablar de unos 120.000 títulos, o más. La verdad es que escribir un libro y publicarlo, actualmente, es muy sencillo, a pesar de que escribir literariamente no lo es. Y yo me pregunto, ¿cuántos autores tienen el sentimiento de la fragilidad del oficio de escritor que tengo yo? (más…)

Los beneficios reales de mi libro

Tenía pensado publicar un post sobre el discurso de los personajes, o sobre la importancia de lo que «no se dice» en un relato. Pero hoy estoy cursi y sentimental (que también tengo mis días, ¿vale?). Sirva esto de aviso para esos navegantes tóxicos que pululan por la red en busca de debilidades ajenas para camuflar sus propias incompetencias.

Ahora, lo que toca es organizar mis pensamientos para transmitir con eficacia mi cursilería y sentimentalismo. Si no lo consigo, será mi escarnio de escritor, como escribió Borges en El Aleph. Vamos allá.

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