Los tipos de narrador y las emociones del lector

Uno de los elementos de la estructura narrativa a los que menos atención se suele prestar es al narrador. Sin embargo, en la elección de quién va a contar la historia se pone en juego el éxito de la obra. ¿Por qué? Veamos qué escribió al respecto David Lodge en El arte de la ficción:

Puede afirmarse que elegir el o los puntos de vista desde el cual o los cuales va a contarse la historia es la decisión más importante que el novelista debe tomar, pues influye enormemente sobre la reacción, tanto emocional como moral, de los lectores frente a los personajes ficticios y a sus acciones.

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Cómo escribí “A Constance, con emoción”

Ya he escrito en este blog sobre mis convicciones respecto a la elección del narrador. Quién cuenta la historia es, para mí, una de las decisiones cruciales a la cual se enfrenta el escritor a la hora de escribir un relato (cuento o novela). Hay infinidad de artículos sobre las ventajas y desventajas de cada narrador, algunas de las cuales, pareciera, se han convertido en verdades inalienables. Sin lugar a dudas, la experiencia juega un papel protagonista, pero más aún el conocimiento, no solo de esos manuales de ventajas y desventajas, sino también de la comprensión cabal de las posibilidades de cada punto de vista narrativo en relación a cómo queremos presentar la historia ante el lector para cause el efecto deseado. (más…)

¿Narrador objetivo o narrador omnisciente?

Alrededor de 1850, Gustave Flaubert introdujo el discurso indirecto libre, una fusión de discurso autorial y discurso del personaje. Con este aporte técnico, el autor de Madame Bovary buscaba aligerar o desterrar el intrusismo del autor, encargado de explicar los acontecimientos desde su propio parecer, restando libertad y visibilidad a los personajes y a la línea de acción de la historia. (más…)

Los tipos de narrador: ¿Quién cuenta la historia?

He leído muchos relatos cuyos argumentos eran fantásticos pero en el cual el narrador elegido sepultaba la historia. Lo primero que debemos tener claro es que el narrador no somos nosotros, los autores, sino un filtro, un personaje intermediario al cual dotaremos del grado de omnisciencia y de la posición, respecto a la historia, que más nos convenga. Lo segundo es que la clasificación y definición de los tipos narrador es un cuadro estático inútil para abarcar la complejidad técnica y los grados y combinaciones posibles. Incluso, dentro de un mismo relato (cuento o novela), pueden coexistir diversos narradores, lo cual permite ofrecer una visión más amplia de la historia, a condición de que seamos lo suficientemente hábiles como para no confundir al lector. Hay que tener en cuenta que una misma situación, un mismo escenario, tendrá tantas perspectivas como personajes. Si no, probad preguntar a la primera pareja casada que veáis. (más…)