Cada escritor lo es a su manera

Leí Demian, de Hermann Hesse, cuando tenía dieciocho años. En la primera página hay algunos fragmentos que, a pesar de haber transcurrido treinta y cinco años, sigo sintiendo que es lo mejor que me ha aportado la literatura para vislumbrar —tal vez solo conjeturar— la esencia de la vida, la del ser humano y, sobre todo, la mía. (más…)

La poesía, hacedora de significados

Antoine Albalat[1] cuenta, en El arte de escribir, una brillante comparación escuchada a un campesino: «el trueno es como un pedazo de tela que se rasga». De ella podría deducirse que ese hombre ya es poeta, sin necesidad de escribir. Si bien «la mirada y la lengua en estado de constante revuelta son patrimonio de la poesía», según Diana Bellessi[2], en el Curso de Escritura Poética, nos interesa la palabra escrita. (más…)

La absorción de las técnicas narrativas

En las primeras páginas de Icapú, su segunda novela, Karla Brenes escribió esto:

Mi agradecimiento especial al escritor Néstor Belda por sus consejos y por su apoyo en el trabajo más duro del oficio de escritor: la revisión de la obra.

Honestamente, me parecería sobradamente lógico que, si estás leyendo esto, te preguntes qué hay de significativo en esa frase. Después de todo, hay millones muy similares. Pero lo significativo de esa frase ni siquiera está en ella, sino en que Karla Brenes fue alumna mía del Curso Online de Técnicas Narrativas. (más…)

Reflexionando sobre las emociones en la literatura

Puede parecer extraño que en el blog de un escritor una de sus etiquetas destacadas sea emociones. Sin embargo, una de mis inquietudes que me ha deparado este oficio es cómo funcionan las emociones en la literatura. Mi frase «En un buen libro, importan más las emociones del lector que las explicaciones del autor», resume mi inquietud literaria respecto al tema, y a la vez justifica muchos rasgos de mi estilo. (más…)