Mostrar no explicar y las emociones del lector

Narrar, según la RAE, es “contar, referir lo sucedido, o un hecho o una historia ficticios”, definición en cuya esencia reside la palabra acción. Sin embargo, lo habitual es que cuando comenzamos a escribir, en lugar de narrar, nos inclinemos hacia explicar la historia. El problema de mostrar los personajes y la historia mediante la acción, es que implica resignarnos a que el lector no interprete lo mismo que nosotros pretendemos transmitir. Las diferencias entre mostrar y explicar son tan sustanciales, que la lectura de nuestra historia puede convertirse en una vivencia cargada de respuestas emocionales por parte del lector, o en un acto pasivo donde su papel se reduce a leer las emociones que describe el escritor. Pero, de la teoría a la práctica hay un camino con curvas y contracurvas que hay que recorrer a la velocidad adecuada. (más…)

Cómo escribí “A Constance, con emoción”

Ya he escrito en este blog sobre mis convicciones respecto a la elección del narrador. Quién cuenta la historia es, para mí, una de las decisiones cruciales a la cual se enfrenta el escritor a la hora de escribir un relato (cuento o novela). Hay infinidad de artículos sobre las ventajas y desventajas de cada narrador, algunas de las cuales, pareciera, se han convertido en verdades inalienables. Sin lugar a dudas, la experiencia juega un papel protagonista, pero más aún el conocimiento, no solo de esos manuales de ventajas y desventajas, sino también de la comprensión cabal de las posibilidades de cada punto de vista narrativo en relación a cómo queremos presentar la historia ante el lector para cause el efecto deseado. (más…)