Archivos por Mes: Junio 2014

Cómo escribí ¿Por qué ha dicho eso?

Por qué ha dicho eso

Como cualquier relato, «¿Por qué ha dicho eso?» también es un edificio sustentado por cuatro columnas: narrador, espacio, tiempo y personajes. Si alguna de ellas falla, toda la estructura se debilita.

Ya he hablado, en este blog, de la trascendencia del narrador, las funciones del espacio, y de la vitalidad que deben transmitir los personajes. De las coordenadas temporales me ocuparé en breve.

En el cuento, por su brevedad, los personajes deben construirse con precisión y concisión, por lo cual es imperioso aprovechar todos los elementos y recursos narrativos disponibles. Por ejemplo: el cajón del escritorio de una persona es un cuadro autobiográfico, del mismo modo que su forma de vestir y hablar. Integrar diálogos y escenarios es esencial para el escritor de cuentos, si se pretende crear personajes vivos.

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Cómo escribí “Que no, papá”

Que no, papá

Hay cosas que las sabe todo el mundo, que pertenecen al inconsciente colectivo. Por ejemplo, quién no sabe que las praderas son verdes, que las celdas de las cárceles son lúgubres, que el calor es abrasador, que hay minutos que se hacen eternos, que hay personas que tienen un carácter peculiar, que las cenas son opíparas, y no quiero seguir porque sería tan aburrido como lo es para los lectores ―y me incluyo― que nos cuenten esas cosas que ya sabemos.

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Juegos del lenguaje

Observo en Internet, en blogs y redes sociales, una proliferación de consejos de escritores experimentados destinados a escritores en ciernes. Algunos se refieren a la escritura propiamente dicha, es decir, uso de adverbios, de adjetivos, la extensión de las frases, el uso de la voz pasiva, gramática en general. Otros apuntan más a las técnicas y recursos literarios: diálogos, personajes, desbloqueo de la página en blanco, temas que suelen estar incluidos en los programas de cualquier curso o taller. Toda esa prodigalidad es de agradecer por lo útiles que resultan para cualquier escritor. Sin embargo, ¿es suficiente?

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Cómo escribí “La noche del pollo frito”

La noche del pollo frito

Hablar de la importancia que le atribuyo a los diálogos (discurso del personaje) y al espacio (escenario), sería repetirme como el ajo. Ambos recursos trabajan en dos planos. Por un lado, son dos potentes herramientas para la construcción del personaje y, por el otro, contribuyen a mantener vivo el rastro emocional de la historia. En cuanto al espacio, sobre todo si jugamos con elementos cotidianos, el escritor debe contemplarlo con sentimiento de extranjería. Con el diálogo, el personaje se muestra a través de su propia voz.

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Cómo escribí “Estaríamos mejor”

Estaríamos mejor

Yo veo la poética como la expresión literaria más realista. Uno lee una poesía y allí está la intimidad del autor en su estado primigenio; sus anhelos, su ser y estar en el mundo. Es mi perspectiva personal, o mejor dicho, un sentir personal sin pretensiones axiomáticas.

Pero, ¿qué pasa con los narradores? En principio, pareciera que escribimos ficciones, historias inventadas, incluso fantásticas, y, sin embargo, todas llevan el perfume del autor.

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